Alimentación en la edad preescolar, de 3 a 6 años

Alimentación en la edad preescolar, de 3 a 6 años

Alimentación en la edad preescolar, de 3 a 6 años.

Llegamos a la etapa de crecimiento estable, donde se consigue la madurez completa de los órganos y los sistemas de la digestión, absorción y metabolismo de los nutrientes. Existe una ganancia media de unos 2-3kg al año y 5-6 cm de altura. Hay un notable incremento en la actividad física, al madurar su sistema nervioso, permite grandes avances en su desarrollo psicomotor y además, existe un aumento del riesgo al rechazo de determinados alimentos.

La dieta en esta etapa debe ser variada, equilibrada e individualizada, sin normas nutricionales rígidas, incluyendo alimentos de todos los grupos. Os dejo algunos consejos que seguro os vienen muy bien:

En nuestra web de peque recetas podrás encontrar muchas recetas divertidas dirigidas a los niños y que podrán ayudarte a prepara un menú saludable.

 

Comiendo bien mejoras tu salud y la de tu familia.

-Deben tomar entre 500-1.000 ml/día de leche. Ésta va a ser su principal fuente de calcio como prevención de la osteoporosis en etapas adultas.
– En lo que se refiere a proteínas, es preferible las carnes y pescados magros, que no contengan mucha grasa. Se aconseja el consumo de pescado frente a la carne, por su menor contenido energético y su mejor perfil graso, ya que son ricos en omega 3. Limitar el consumo de embutidos, ya que son ricos en grasa saturada, colesterol y sal y promover el consumo de legumbres. Huevos (yema) no se tomarán más de uno al día ni 3-4 a la semana.
– La base de la pirámide de los grupos de alimentos en una dieta equilibrada son los cereales y, además, son altamente recomendables en la alimentación diaria de los niños. Deben tomarlos integrales (pan y pasta)
– Debe contener un adecuado aporte de fibra, por lo tanto, incrementar el consumo de frutas y vegetales frescos, incluyendo cada día frutas maduras (2-3 piezas) y verduras-hortalizas frescas si es posible. Promover el consumo de frutos secos crudos (nunca salados), que son ricos en mono y poliinsaturados.
– Debemos evitar: bebidas azucaradas, bollería industrial, sal, grasas saturadas, azúcares sencillos, etc.
– Atender más a la calidad que a la cantidad de los alimentos.
– Establecer un horario, un lugar para las diferentes comidas y unas normas sencillas de comportamiento, estimulándoles a colaborar en la colocación de la mesa y en la preparación de los alimentos.
– Presentar los alimentos de forma atractiva y variada.
– Propiciar el mayor número de comidas en casa y en familia, no abusando de comidas fuera de casa. Restringir las comidas rápidas (fast food), ya que poseen un alto aporte de sal, azúcares y grasas, con bajo contenido en minerales y vitaminas.
– El agua debe acompañar a todas las comidas.
– Usar preparaciones culinarias sencillas que aporten poca grasa (cocidos, asados, a la plancha, al horno, vapor, brasa…) utilizando siempre el aceite de oliva como grasa para cocinar.
– Educar a los niños para hacer una comprar responsable y saludable, enseñándoles el valor del etiquetado de los alimentos.