La importancia del desayuno en niños.
Algunos estudios muestran resultados alarmantes sobre el hábito del desayuno de los niños españoles. El organismo necesita nutrientes y energía suficiente para afrontar la actividad física de la mañana y tener un buen rendimiento intelectual en el colegio, sobre todo después de tantas horas de ayuno desde la cena.
El desayuno es precisamente, una de las ingestas alimentarias más importante, ya que aporta la energía para empezar la jornada. Debería cubrir entre el 25-30% de las necesidades nutritivas diarias e incluir alimentos de los tres grupos básicos: lácteos, cereales y frutas. Por el contrario, debido a los nuevos estilos de vida que estamos adoptando, vamos siempre con prisa y vamos siempre con prisa y esto induce a que hagamos comidas “a contra reloj” por lo que éste acaba convirtiéndose en una de las comidas que con mayor frecuencia, se hace mal o directamente nos lo saltamos. Por eso, se debe dedicar al desayuno entre 15 a 20 minutos de tiempo, sentados en la mesa, en un ambiente relajado.
En la edad infantil y juvenil, todos aquellos que hacen un buen desayuno tienen menos riesgo de padecer sobrepeso y obesidad en la edad adulta. Existen numerosos estudios que demuestran que saltarse el desayuno, contribuye a padecer obesidad y esto, favorece a que aumente el riesgo de padecer diabetes tipo 2 en niños.
Un desayuno completo ayuda a conseguir unos aportes nutricionales más adecuados. Por lo tanto, es importante evitar o disminuir el consumo de alimentos insanos, tipo bollería industrial, alimentos ricos en azúcares simples… etc. ya que con ello, se ayuda a la prevención de padecer obesidad, además de mejorar el rendimiento intelectual, físico y la actitud en el trabajo escolar.